domingo, 17 de febrero de 2013

O HÓRREO DE DON MARIANO: VISIÓN DE CASTELAO E PROTAGONISMO DE BALTAR (e III)


Xosé Comoxo

Os feitos vistos por Castelao

Rematado o hórreo de Fincheira, de Don Mariano Rodríguez (pai de Castelao) despois de dous meses de traballo, o Concello, inspirado por Viturro, acorda multalo ao tempo que lle ordena a súa demolición,  alegando, entre outras razóns sen fundamento legal, a dicir de Castelao, "que “esta clase de artefactos, situados a la faz de los caminos, resultan de un pésimo gusto al ornato”. Nada di o rianxeiro de que o pai non solicitara o correspondente permiso de obra. No Concello tiñan orde do gobernador interino (presidente da Audiencia da Coruña), que resolvera o asunto conforme ao acordo municipal e “después de oir el luminoso informe de la Comisión provincial, de la que es secretario el señor Viturro”. 
O alcalde ordenou que nun prazo de 24 horas fose derribado o referido hórreo, evitándoo o pobo enteiro, especialmente as mulleres, ao botarse á rúa; “viendo las autoridades que no sería posible realizar el derribo sin que allí ocurriesen desgracias. Las mujeres, sobre todo, ¡oh mujeres de mi tierra!, estaban decididas a todo”.

“Yo, que sé cuánto me quieren en mi pueblo, no fui allá porque en mi pueblo no está el señor Viturro ni su representante en la Corte. En mi pueblo no encontraría más que a unos desgraciados firmones, tan firmones como los de la capital de provincias, pero más pobres, más desgraciados y más ignorantes. No; iría allí si encontrase al mismo cacique ejecutando la obra”.

Estaba convencido Castelao de que a partir dese intre o pobo non deixaría que a demolición se levara a cabo, “sin su protesta con el puño cerrado”. “Quizá el cacique intente derribar otra vez el hórreo, apoyándose en la ley. Pero ¿cómo es posible que le ley autorice el derribo, cuando la ley permite a mi padre construir cuantos hórreos quiera dentro de su finca?
            O rianxeiro recorre ao diario independente El Sol, de Madrid (onde colaboraba cos seus debuxos) para que defendera ao seu pai, “no para mantener en pie un hórreo, sino para defender los derechos de un ciudadano y evitar que los paisanos míos, tan buenos y tan generosos, expongan por segunda vez sus vidas. Y ya sabemos que el caciquismo, antes de perder su omnipotencia, prefiere que corra la sangre”.
            A groso modo, esa foi a explicación de Castelao.

Don Ángel Baltar o verdadeiro protagonista

            Don Ángel, que pasaba uns días de vacacións na súa casa de Tanxil, ao decatarse dos altercados, acercouse rapidamente a Fincheira, logrando calmar á irritada multitude, baixo a promesa de que o hórreo non sería derribado. En tal sentido, enviará un telegrama de protesta ao gobernador civil (con copia ao xornal El Ideal Gallego, que publicará o 12-8-1919) dando a súa versión do acontecido:

            “Por hallarme accidentalmente en la villa de Rianjo, tuve ocasión de presenciar el inaudito atropello que hoy intentaron consumar las autoridades locales en una finca de la propiedad del ex alcalde Don Mariano Rodríguez padre del gran caricaturista Castelao, derribando un hórreo recién construido dentro de la misma. Gracias a la prudencia de la Guardia civil, requerida por las autoridades para amparar a los encargados de cumplir la arbitraria y bárbara orden, no ocurrió en aquella villa un día de luto; pues el vecindario en masa, indignado agrupóse en actitud levantisca a la puerta de la finca e inmediaciones, dispuesto a impedir el atropello, obligando a retirarse al delegado del alcalde y a los canteros forasteros que iban a realizar el derribo custodiados por la Benemérita.
                El que suscribe apaciguó los ánimos de la muchedumbre irritada, bajo promesa de no consumarse el atropello.
                El vecindario ruega a V.S. por conducto mío que intervenga en el asunto y envíe un delegado imparcial o el teniente de la Guardia civil del inmediato puesto de Padrón para resolver la cuestión en justicia. Ángel Baltar Cortés, Cirujano Hospital Santiago

Como consecuencia do telegrama, o gobernador civil (señor Garrido) telegrafía ao alcalde rianxeiro, “ordenándole suspenda el derribo del hórreo, propiedad de D. Mariano Rodríguez, que se proponía llevar a cabo la referida autoridad municipal, ofreciendo para calmar los ánimos del excitado vecindario, solucionar el conflicto, dentro de la más estricta justicia”.

Al alcalde de Rianjo ofició el gobernador civil ordenándole que se abstenga de adoptar medida alguna acerca del hórreo propiedad de don Mariano Rodríguez Dios, sin obtener previamente la autorización gubernativa”
(El Orzán, 20-8-1919 e El Noticiero Gallego, 21-8-1919)

            O gobernador non só recibirá o telegrama de Baltar; tamén os da sociedade “Acción” lle enviaran outro (ao igual que ao Ministro de Gobernación), nestes termos:

“Gobernador civil.-Sociedad Acción de Rianjo, protesta ante V.S. del derribo ilegal del granero consabido que pueblo no consiente. Ruega además solución definitiva favorable a evitar día funesto”.-Presidente, Eugenio Bermúdez.

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